K.O. y Puntos suspensivos


Casi siempre fantaseo con noquear un día a la vida,

sueño con darle tal puñetazo en la mandíbula, que termine mordiendo el polvo,

a mis pies.

Como mucho, termino ganándola alguna partida que otra a los puntos.. en silencio.

Así, en soledad, cuando me arropo con mis propios pensamientos, me repito a mí mismo

que es mejor así, que mejor ganar con paciencia, sin aspavientos, con humildad.

Y al día siguiente vuelvo a imaginar que mi brazo derecho

asesta un golpe mortal a la vida, y la hace besar la lona.

Soy en mi sueño como un rayo; fuerte, rápido y ágil. Soy una máquina

de pelear, un mecanismo vivo de golpear.

Y me vuelvo a descubrir venciendo con maña asalto tras asalto,

leyendo el partido, imitando la técnica de tantos otros, inventándome movimientos,

revoloteando alrededor de mis propias y limitadas artes, acortando el espacio que hay entre yo y lo demás…con torpeza.

Vuelvo a mi rincón. El batín me queda grande y los guantes pesan.

Soy un peso pluma añorando la potencia de un peso pesado.

Soy una pequeña gota insignificante que sueña con ser mar.

Suena de nuevo la campana. Me gustaría asestar el golpe definitivo, pero aprieto los dientes, dispuesto a encajar….

Y vuelvo a ganar otro asalto. Y ya van unos cuantos…